Trienial de Brujas 2018, imaginando la Ciudad Líquida

¿Qué tan flexible, líquida y resistente puede ser una ciudad histórica como Brujas en una época en la que ya nada parece estar seguro?

La memoria puede ser engañosa. A menudo es imposible saber dónde se detienen nuestros recuerdos individuales y la memoria colectiva se hace cargo. 

El ego, el subconsciente y el Zeitgeist forman un ménage à trois en nuestras mentes, mientras que los tiempos llenos de ansiedad en los que vivimos hoy nos hacen desear ansiosamente "cómo solían ser las cosas". 

Nada menos que Zygmunt Bauman, profeta de la crisis permanente en Occidente, dedicó su último libro a este fenómeno, también conocido como 'retrotopia'. 

El creador del concepto de "modernidad líquida" publicó el libro un año antes de su muerte en enero de 2017. 

En Retrotopia, Bauman invita al lector a cuestionar la dinámica de nuestra sociedad, así como la metáfora 'líquida' en sí misma, que en la actualidad en marcado contraste con el marco institucional que una vez formó un ambiente seguro para nuestros (grandes) padres. 

Cada institución a su vez, sea que el gobierno, la iglesia, los partidos políticos, las compañías de seguros y los bancos, hayan perdido la confianza del público. 

Esto hace a la sociedad particularmente vulnerable a los traficantes de miedo. Los "buenos viejos tiempos" en realidad no son muy diferentes de los nuestros, o, por ejemplo, de la edad de oro de los siglos XIV-XV. 

En ese momento, Brujas ya era conocida como la ciudad líquida del norte de Europa: socialmente dividida como pocas, su prosperidad dependía del mar y su economía impulsada por las mareas y el hambre de dinero de las clases dominantes. 

La muerte de Felipe el Bueno (1467), Carlos el Atrevido (1477) y María de Borgoña (1482) en estrecha sucesión marcó el final del sueño borgoñón de varias maneras, e incluso derribó una de las casas bancarias más poderosas, la Banco dei Medici en Florencia. 

Entonces, ¿qué queda en nuestra memoria colectiva acerca de ese período? El legado artístico, los cimientos de los primitivos flamencos que colocaron a Brujas en el mapa como centro artístico internacional. 

Hoy, invitamos una vez más a artistas y arquitectos a entablar un diálogo con la ciudad y dar nueva vida a conceptos como la hospitalidad, la creación conjunta y la creatividad. 

Sus instalaciones públicas y obras de arte sirven como balizas contra un futuro impredecible; un puerto de origen en tiempos turbulentos. Si el pasado líquido presagia el futuro líquido, lo que Jan van Eyck y Hans Memling lograron una vez lo logran los artistas de hoy, para el beneficio de todos los que viven o visitan Brujas.

 

 

Fuente: The Guardian.

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