La ayahuasca: una experiencia transformadora

Esta planta significa una de las medicinas más poderosas que ha encontrado el hombre.

Como sabemos cada día es más fácil asistir a una toma de ayahuasca y la línea entre lo que consideramos una droga psicodélica y lo que se puede llamar una medicina ancestral de trance es muy delgada.  Últimamente podemos escuchar mucho sobre la curación con esta planta, sin embargo, antes de decidirnos a vivir esta experiencias, es importante considerar varias cosas.

 La ayahuasca se trata de una medicina amazónica de plantas psicodélicas elaborada antiguamente por chamanes que unifica dos tipos de plantas:  la vid de ayahuasca y la hoja de chakruna.  El principal y más importante componente en esta planta es  dimetiltriptamina o DMT, el cual, aunque no lo creas, se encuentra en muchos seres vivos, plantas y animales y también existe dentro de nuestra glándula pineal. Pequeñas cantidades de DMT se liberan cuando soñamos por la noche, y muchos dicen que el DMT se libera cuando morimos es por esto la creencia que esta planta es la puerta de entrada directa “al más allá”.

 La ayahuasca tiene toda una trayectoria. Tradicionalmente fue utilizada por comunidades indígenas de Perú, Ecuador y Colombia como una forma de obtener información sobre cultivos y sequías, para conectarse profundamente con el cosmos y obtener comprensión universal de nuestro origen y por qué estamos aquí. Era utilizada por una sola persona para después transmitir a los demás las enseñanzas.

 Hoy en día ha llegado al mundo occidental de una manera muy grande y esto como todo en la vida tiene sus repercusiones:  La ayahuasca ha ayudado en el proceso de curación de la adicción a miles de personas, traumas, depresiones y sobre todo, ha ayudado a personas a obtener información sobre su subconsciente, lo que inevitablemente puede ayudarnos a dar un brinco en nuestro camino espiritual y de empoderamiento personal.

Mucho se habla sobre la curación física que provoca esta planta. Diversas enfermedades como problemas respiratorios, dolores musculares, salud digestiva y hasta cáncer, esto cobra sentido cuando recordamos que nuestras dolencias físicas están conectadas directamente con nuestro cuerpo de dolor emocional y una vez que se eliminan estas emociones y bloqueos el cuerpo físico es el primero en notarlo.

Esto conlleva a que la popularización de la ayahuasca es indudable para quien a podido presenciar sus efectos y ha podido dar seguimiento a los resultados terapéuticos: esta planta, en la divina alquimia nativa, significa una de la medicinas más poderosas que ha encontrado el hombre, pues se trata de  una experiencia integral en el sentido de que revela el contenido del inconsciente y nos puede dotar de una inusitada claridad y energía. Pero también enfrenta un gran desafío: aquello que Carl Jung llamaba “la sombra”, el reverso de nuestra mente del cual huimos por no encontrarlo placentero y en conformidad con lo que pensamos.

"Cuanto más aptos somos para hacer consciente lo inconsciente, más grande es la cantidad de vida que integramos”. Carl G. Jung

 Esta planta nos permite ver lo que se conoce como “nuestros propios demonios” con la lucidez y la capacidad energética que brinda la ayahuasca puede ser una experiencia muy enriquecedora, precisamente porque en esa instancia podemos aceptarlos y operar sobre ellos desde la más amplia profundidad ( reprogramando nuestros circuitos neurales).

 Es por esta razón que muchos dicen que con la ayahuasca te mueres un poco. Así lo explican personas que han vivido la experiencia, ya que al matar las sombras que acechan nuestro crecimiento y el encuentro con lo más oscuro, nos permite ver quienes realmente somos y lograr una capacidad de comprensión ilimitada del universo que vive en cada uno de nosotros.

 Si bien en la última década de la literatura científica, en torno a la ayahuasca se ha multiplicado exponencialmente. Un estudio realizado por Benny Shanon en 2003, en su libro The Antipodes of the Mind -Charting the Phenomenology of the Ayahuasca Experience, publicado por la Universidad de Oxford, trata de un lúcido recuento de más de 130 tomas de ayahuasca en diferentes países de Sudamérica, así como un análisis de las experiencias de más de 178 personas entrevistadas de diferentes razas que suman más de 2 mil 500 sesiones investigadas. Shanon tiene un doctorado de la Universidad de Stanford, es profesor de psicología de la Universidad Hebrea de Jerusalén y autor de más de 100 papers científicos.

 The Antipodes of the Mind nos da un acercamiento científico de las experiencias de esta planta milenaria se trata de un estudio de la naturaleza de la conciencia (y es que sólo podemos conocer la conciencia en el plano de la experiencia subjetiva y la ayahuasca nos lleva a un escenario magnífico en los límites de lo que la ciencia conoce de la conciencia). Así logramos tener un estudio de campo muy completo con reflexiones filosóficas que permiten abordar el tema con mayor profundidad.

 El mayor problema con respecto a la ayahuasca hoy en día es que ha sido explotada, y desafortunadamente, en muchos casos, completamente corrupta. Esta es una tradición con la capacidad de darnos una idea que nos puede ayudar a hacer el trabajo que necesitamos para sanar nuestros desafíos. Debe ser entendido, estudiado y tratado con el máximo cuidado y respeto, y solo debe ser utilizado y administrado por chamanes profesionales y capacitados en un espacio sagrado y ceremonioso. Lamentablemente, este no es siempre el caso.

Por esto es que sí estas interesado en vivir esta experiencia es importante que te informes correctamente y tomes estos aspectos en cuenta para que tu camino sea completamente sanador y espiritualmente enriquecedor.

Fuentes: CollectiveEvolutionVicePijamaSurf

 

Lo más rankeado
Ranker semanal